domingo, 3 de septiembre de 2017

Pescado fresco


A los japoneses siempre les apeteció el pescado fresco. Sin embargo, las aguas cercanas a Japón son pobres en pesca.
Los pescadores comenzaron a pescar en aguas más lejanas. Les llevaba más tiempo en volver, y el pescado no era fresco pero, a los japoneses no les gustó.
Instalaron congeladores en sus barcos. Pescaban y congelaban los pescados en alta mar. Pero los japoneses notaron la diferencia.
Colocaron tanques de agua: los peces quedaban apretados como “sardinas”. Por falta de espacio no se podían mover. Llegaban vivos, pero cansados y abatidos. Los japoneses notaron las diferencias.
¿Cómo solucionaron este problema?  ¿Cómo traer el pescado fresco?

Colocaron un pequeño  tiburón en cada tanque. Éste comía algunos peces, pero la mayoría llegaba “muy viva”... y fresca.
* * *
Por lo tanto, cuando aparezcan dificultades, luche para vencerlas.
Así, usted llegará como “pescado fresco”  al puerto llamado eternidad.
Y recuérdelo: cuando Dios permite las dificultades y en algunas de ellas usted se sienta débil, es señal que Él quiere que usted pida ayuda. Rece. Dios es Padre, la Santísima Virgen es Madre. Y le ayudarán.

Fuente (original en portugués) Arautos do Evangelho – Curitiba.