Ya no estáis por tierra, Dios mío. La Cruz lentamente se levantó. No para elevaros, sino para proclamar bien en alto vuestra ignominia, vuestra derrota, vuestro exterminio.
Publicado en "Folha de S. Paulo", 10 de diciembre de 1984.
Circunstancias diversas me impidieron que escribiese a propósito de la Instrucción "Sobre algunos aspectos de la Teología de la Liberación", cuyo autor fue el cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. Aprovecho sin embargo la primera ocasión para hacerlo. Cumplo así —y con cuánto gusto— un deber especial, nacido para mí de un hecho que es indispensable recordar aquí.
Ante las afirmaciones de una grandeza apocalíptica hechas por Nuestra Señora a los tres pastorcitos en Fátima en 1917, el mundo se va dividiendo cada vez más en dos familias de almas.
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| "En la Roma de la decadencia, la plebe clamaba por pan y circo. Hoy, el pueblo sólo quiere fútbol". |
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| Ejemplar de mayo de 2018 |