domingo, 1 de julio de 2018

VIVIR EN DICTADURA (AQUÍ Y AHORA) por Monseñor Jaime Fuentes (obispo de Minas, Uruguay)

Acabo de experimentar, como nunca antes, qué quiere decir vivir bajo la “dictadura del relativismo”, como definió Benedicto XVI el ambiente cultural de nuestro tiempo. Cuento los hechos, tal y como ocurrieron.
Un sacerdote me informó ayer de lo siguiente. Fue a visitar a una familia amiga, en Montevideo. La señora es profesora de Geografía en un liceo estatal y recibe los audios que mando por Whatsapp todos los días. La señora pensó que a una chica conocida suya, le vendría bien escuchar alguno de ellos sobre el noviazgo. Dicho y hecho, la buscó en su lista de direcciones y lo mandó. Tuvo mala suerte,  porque le erró a la tecla y, en vez de llegarle a la chica, el destino fue el grupo de profesores de su liceo.

¡Horror de los horrores! Por lo que me contaron, me pusieron como “palo de gallinero”, según se dice: de retrógrado para arriba, o para abajo, como se prefiera, fui condenado por unanimidad.
El caso es que la directora del liceo, que también escuchó el audio hereje, se vio en la obligación de intervenir ante semejante escándalo. Llamó a su escritorio a la profesora y le exigió tres cosas: primera, tenía que borrar el audio; segunda: debía pedir perdón a todos; y la tercera, salir del grupo de oyentes de los audios.
Estos son los hechos. Hasta entonces, la profesora gozaba de prestigio ante la dirección del liceo; desde que cometió el error de difundir involuntariamente semejante material subversivo, perdió su reputación.

Hasta aquí los hechos. De estos no hablará nadie; los que salen a la luz, salen porque no se pueden ocultar: ¿recuerdan la directora del liceo de Salto, que cometió el pecado de permitir que se hablara en favor de la vida en su instituto? Apartada de su cargo y cobrando la mitad de sueldo, hasta hoy no se tienen más noticias de su proceso.
No sé si leyeron la novela 1984, de George Orwell. Fue escrita en 1947  y su contenido es exactamente lo que hoy se abre paso, cada vez más,  en este mundo globalizado del que forma parte nuestro país. En esa novela nació la idea del Gran Hermano, que domina absolutamente toda la vida de una sociedad; ahí aparece la Policía del Pensamiento, que controla lo más íntimo de las personas… Es realmente una novela profética… hecha realidad hoy y ahora entre nosotros: vigilancia masiva, represión social… El que no piensa COMO SE DEBE pensar, sufrirá burlas, será presionado en su trabajo. Puede ser multado…
Ustedes sabrán qué hacer. Quizás, por leer este racconto sean también sospechosos de ir contra el sistema. Por favor, no pierdan el humor.
Viernes 29 de junio de 2018
Publicado originariamente en: 
VIVIR EN DICTADURA (AQUÍ Y AHORA)