Después del virus, comenzaron los tiros. ¿Entre virus y tiros, quién sobrevivirá?
Con gran expectativa, la humanidad aguarda el lanzamiento de la vacuna contra el coronavirus. Sorprendido, el mundo asiste a las manifestaciones públicas que surgen de los más variados rincones del planeta. Perplejos, los católicos, pueden ir al trabajo, salir a la calle, al mercado, a los comercios, a los ómnibus, a los restaurantes, pero no pueden ir a la iglesia. ¿Por qué?


