sábado, 10 de noviembre de 2018

Comentario al Evangelio del XXXII Domingo del Tiempo Ordinario (domingo 11 de noviembre) –Ciclo B– por Monseñor João Scognamiglio Clá Dias, EP*

[…] Busquemos la felicidad donde ella se encuentra
Nada trae más felicidad a un alma que devolver a Dios lo que le pertenece. La justicia consiste en "dar a cada uno su derecho". [6]
Ahora bien, si vienen de Dios todas las cosas que han sido creadas y están a disposición del hombre, éste es deudor de todo lo que de él recibió. El préstamo forma parte de los acuerdos entre los hombres. El que presta se queda a la espera de la devolución del bien prestado; y quien lo tomó de préstamo tiene obligación de devolverlo al dueño.
Ahora bien, si esto es así en la relación humana, no podemos olvidar: todo lo que tenemos no es sino un préstamo de Dios. Desde nuestra vida, hasta nuestras capacidades y cualidades, pasando por todos nuestros bienes.
Así seremos libres, pues sólo es realmente libre quien es justo, y pone en las manos de Dios todo lo que de Él recibió.
Daría indicios de locura quien, habiendo perdido algo dentro de un teatro, fuera a buscarlo del lado de afuera, alegando que la calle está más iluminada. ¿Y qué hace el mundo actual? Por haberse hundido en el egoísmo, corre detrás de la felicidad donde ella no se encuentra.
Proclamando que la libertad consiste en entregarse a la saña de las pasiones y de las malas inclinaciones, va en busca de la felicidad en el vicio, en el pecado y en cuántas locuras, donde encuentra, no la felicidad, sino la frustración, la depresión y, a veces, las enfermedades. De esa manera, el egoísmo, fustigado por Nuestro Señor en el Evangelio de hoy, ya es castigado aquí en la Tierra, siendo aún merecedor de la pena eterna.
Jesús polemiza con los fariseos
La verdadera alegría está en la generosidad virtuosa, pues es en ella que el hombre cumple completamente su finalidad de "conocer, servir y amar a Dios" en este mundo, de modo a "ser elevado a la vida con Dios en el cielo". [7]
 [6] Cf. SANTO TOMÁS DE AQUINO. Suma Teológica. II-II, q.58, a.1.
[7] Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, n.67.
(Monseñor João Scognamiglio Clá Dias, EP in “Lo inédito sobre los Evangelios” Volumen II, Librería Editrice Vaticana)
*Fundador de los Heraldos del Evangelio
Fuente: 
Comentario al Evangelio del XXXII Domingo del Tiempo Ordinario –Ciclo B– por Monseñor João Scognamiglio Clá Dias, EP