martes, 6 de septiembre de 2016

“La Caridad es un invento cristiano”, Cardenal Daniel Sturla durante misa

por la presentación del proyecto de Restauración de la Capilla del Hospital Maciel.

Presidida por el arzobispo de Montevideo, cardenal Daniel Sturla se celebró una misa en la Capilla de la Caridad, y concelebrada por el padre Néstor Falco, como parte de la Presentación del Proyecto de restauración de la Capilla ubicada en el Hospital Maciel.
Durante la homilía, el Cardenal Daniel Sturla recordó que,  el Hospital Maciel se llamaba Hospital de Caridad. “Porque la caridad es un invento cristiano: es amor que se da al otro que es un desconocido, ese amor que atiende al enfermo, al herido, al pobre.” Hizo memoria de José Enrique Rodó que no quería que sacaran las imágenes de Cristo del hospital porque según él “estaba el fundador de la Caridad” en esas imágenes. También remarcó que el Hospital Maciel es el único que cuenta con presencia de Hermanas (en este caso del Huerto), realidad que difiere del pasado donde la presencia de religiosas en
centros asistenciales públicos y privados era ostensible. Recordó el caso del Vilardebó, las Hermanas del Buen Pastor en la cárcel y las Hermanas Capuchinas en varios hospitales.
Luego el Cardenal Daniel Sturla dijo que “no nos podemos dar el lujo de no arreglar esta capilla”, y reafirmó “son poquitas las cosas que tenemos los uruguayos como patrimonio histórico” comparado con otros lugares. Enumeró la Catedral Metropolitana, el Cabildo y la Capilla del Maciel como las principales que siguen en pie, también destacó algunos restos, pero “enteritas son pocas” reafirmó.
La Capilla de la Caridad es, junto al Hospital Maciel, la Catedral Metropolitana y el Cabildo, uno de los edificios patrimoniales “en pie” más antiguos de la ciudad. El viejo Hospital de San José y la Caridad fue el primer hospital público y civil de la Banda Oriental, inaugurado con la gestión del Cabildo en 1788. La Capilla fue planeada por la Hermandad de Caridad (cofradía que administraba el Hospital) en 1797, inaugurándose en el año 1804.
En 1807, durante las invasiones inglesas, fallece su principal benefactor, Francisco Antonio Maciel. En 1825 comienza la construcción del Hospital de Caridad (por iniciativa de la Hermandad de Caridad), inaugurándose en 1856. Durante este periodo se amplió el edificio de la Capilla. Finalmente en 1911 pasa a denominarse Hospital Maciel. Son las Hermanas del Huerto quienes desde 1856 atienden ese Hospital, y quienes aún hoy son las encargadas de la Capilla y el apoyo espiritual y moral a enfermos, familiares y trabajadores del centro asistencial. De ellas parte la iniciativa de la restauración.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Monseñor Arturo Fajardo Bustamante preside encuentro por los 60 años de la Diócesis de San José de Mayo


Con una numerosa celebración en la Catedral y Santuario Nacional de San José concluyó el Encuentro diocesano celebrando los 60 años de la Diócesis de San José de Mayo y la llegada del primer obispo Mons. Luis Baccino en 1956.
La Diócesis de San José de Mayo fue creada el 15 de noviembre de 1955 por mandato del Papa Pío XII. La nueva Diócesis se conformaba con los departamentos civiles de San José, Colonia y parte de Canelones.
El 20 de diciembre de 1955 fue nombrado por el mismo Pontífice (Pío XII), Obispo de la nueva Diócesis de San José de Mayo, un sacerdote de Montevideo, Luis Baccino. El 8 de abril de 1956 asume como primer pastor de la Diócesis.
Actualmente, la diócesis comprende los departamentos de San José y Flores.

Cardenal Daniel Sturla en la 38ª Jornada Nacional de la Juventud

Este domingo el arzobispo de Montevideo,  cardenal Daniel Sturla, SDB presidió la Eucaristía de cierre, de la 38ª Jornada Nacional de la Juventud, en el Gimnasio de la Escuela de Deportes del Movimiento Tacurú.
Fueron dos días,  que incluyeron actividades junto a la comunidad del sector de Casavalle.
La canonización de la Madre Teresa de Calcuta, sin duda fue un importante punto de reflexión para los jóvenes reunidos por la Iglesia de Montevideo.
Este año la Jornada Nacional de la Juventud fue realizada, en cada diócesis del país, a diferencia de las anteriores que eran celebradas en un solo lugar.

Conozca el origen de los Heraldos del Evangelio




Monseñor Joao Scognamiglio Clá Dias, EP, fundador de los Heraldos del Evangelio escribe sobre su maestro y formador el profesor Plinio Corrêa de Oliveira.
Los Heraldos del Evangelio son una asociación católica internacional de derecho pontificio y tienen presencia en numerosos países, incluido Uruguay.

Heraldos del Evangelio - Uruguay
Teléfono: 598 23200712
Dirección: Iturbe 1920 Colón, Montevideo
Email: fatimauy@adinet.com.uy
www.arautos.org

viernes, 2 de septiembre de 2016

Mons. Galimberti: En una “auténtica laicidad… el Estado debe apoyar todos los esfuerzos educativos, sin pretender monopolizarlos”


 “Educar a los chicos, adolescentes y jóvenes es una imperiosa necesidad” y el Estado debe “apoyar todos los esfuerzos educativos, sin pretender monopolizarlos”, porque “la diversidad enriquece”, plantea el Obispo de Salto, Mons. Pablo Galimberti, en su columna semanal.

En tiempos de Jesús Palestina estaba ocupada por el imperio romano. Los fariseos solían plantear a Jesús preguntas tramposas. Una de ellas fue: ¿Es lícito o no pagar tributo a Roma?
Había que pagar tres impuestos. El impuesto a la tierra exigía pagar el diezmo del grano y un quinto del aceite y del vino que producía cada uno. Otro impuesto, del uno por ciento, se imponía a las entradas de cada habitante. Había un tercero que correspondía al empadronamiento, que todo varón, desde los 14 hasta los 65 años, debía pagarlo. También obligaba a las mujeres desde los 12 hasta los 65. Este ascendía a un denario (aprox. el jornal común de un trabajador). Sobre este impuesto plantean la pregunta a Jesús.
Si Jesús respondía que no debía pagarse, de inmediato corrían a denunciarlo a los romanos como sedicioso. Y si decía que era lícito, mucha gente perdería la confianza en él. Si es frecuente la resistencia de la gente a pagar impuestos, mucho más sucedía en aquel tiempo por razones religiosas. Para el judío el único rey era Dios y su país era una teocracia. Por tanto pagar este impuesto equivalía a reconocer la validez de su dignidad real y por lo tanto, era como insultar a Dios.
Los fayutos fariseos, los más intransigentes, que rechazaban pagar este impuesto, se frotaban las manos y sonreían porque habían puesto a Jesús contra las cuerdas.
Con calma, Jesús pide un denario y pregunta de quién era la imagen grabada en la moneda. La respuesta fue que era del César. Muy bien, dijo Jesús, entonces “den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.
Todo cristiano tiene una doble ciudadanía. La del país donde habita y del que recibe protección, servicios varios como luz, agua, limpieza… El cristiano no elude este deber hacia el César.
Pero además tiene otra pertenencia o vínculo que lo marca y le exige que no lo deje extinguir. Es ciudadano del pueblo de Dios, de la Iglesia. Es parte de ese cuerpo de Cristo, que le insufla vida, perdón y luz para caminar por este mundo esperando su destino final, la patria eterna, lugar de la paz y felicidad plena que anhelamos.
Dios y Patria son dos pertenencias o vínculos que definen el perfil del cristiano. En el bautismo se inicia esta historia de cercanía y seguimiento de Cristo. Y al mismo tiempo al nacer en una familia y un país empiezan también lazos solidarios con vecinos, según diversas afinidades como habitantes y ciudadanos. No sólo cuando se canta el himno o celebrando una fiesta patria. En las buenas y en las malas. En el trabajo y disfrutando la paz social. En las tristezas por gente de esta tierra que aún no goza una ciudadanía plena y no tiene techo ni trabajo estable ni atención mediana de salud para sí y para su familia.
Educar a los chicos, adolescentes y jóvenes es una imperiosa necesidad. Y un legítimo derecho que todos  los ciudadanos tienen. Y el estado debe ayudar también apoyando todos los esfuerzos educativos. Sin pretender monopolizarlos. Al contrario, la diversidad enriquece.
Esta es la auténtica laicidad que soñamos. Donde todo es público. Pero algunos servicios (salud, transporte, educación…) son públicos de “gestión estatal”. Y  otros son públicos pero de “gestión privada”.
Garantizar estos emprendimientos en nuestro país es la mejor inversión para bien de todos los uruguayos.
Diario “Cambio” 2 de setiembre de 2016

Campeona olímpica dedica medalla de oro a la Virgen del Rocío


La deportista española Carolina Marín ha pasado a la historia por ser la primera mujer no asiática en ganar una medalla de oro en bádminton en los recientes Juegos Olímpicos de Río 2016. Una de sus primeras paradas tras regresar a España ha sido el Santuario de la Virgen del Rocío, en Almonte (Huelva) donde ofreció a la Virgen su triunfo y su galardón.
Marín acudió  a la aldea de El Rocío, en Almonte (Huelva) junto con su familia para rezar ante la Virgen.
Con un tuit en las redes sociales, Carolina Marín ha demostrado su devoción y agradecimiento a la Virgen del Rocío después de conseguir el máximo galardón en los Juegos Olímpicos.
Gonzalo Marín, padre de Carolina, confesó a varios medios de comunicación que días antes de que comenzaran los Juegos Olímpicos acudió a la ermita para rezar ante la Virgen del Rocío por su hija.
La Virgen del Rocío, es una advocación mariana que se venera en la ermita de El Rocío en Almonte (Huelva). La romería que se realiza en su honor es una de las más importantes de España, y congrega cada año a más de un millón de personas.

Fuente: www.aciprensa.com

jueves, 1 de septiembre de 2016

Los apegos desordenados nos roban la paz de alma

Comentario al Evangelio – XXIII DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO
(Domingo 4 de septiembre de 2016)
Por Mons. João Scognamiglio Clá Dias, EP
 “[…] El Evangelio de hoy hace patente que el desapego radical y completo es la piedra angular de nuestra vida interior, tanto como si formamos una familia, si hacemos parte del clero o estamos consagrados a Dios dentro de algún instituto religioso.
En tal sentido, puede decirse que la liturgia del 23er. Domingo del Tiempo Ordinario es una llamada al desprendimiento: “El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo”. Esto no significa que debemos ser flagelados, coronados de espinas o clavados a una cruz como lo fue Nuestro Señor Jesucristo; la cruz que Él nos pide consiste principalmente en vivir desprendidos de todo lo terreno, como el águila, que vuela sin amarras para contemplar mejor al sol en las alturas.
Como podemos comprobar continuamente en la vida, el apego desordenado genera angustias, inseguridades y temores que le roban la paz a nuestra alma. Por consiguiente, incluso el que no fue llamado a la vida religiosa, debe hacerlo todo con el corazón puesto en las cosas divinas, inclusive cuando atienda sus negocios y la administración de sus bienes. Ese desprendimiento es condición para seguir de cerca de Nuestro Señor Jesucristo. Actuando así, el alma experimentará la verdadera felicidad, anticipo de la alegría que gozará en el Cielo”. (CLA DIAS EP, Mons. Joao Scognamiglio in “Lo Inédito sobre los Evangelios”, Librería Editrice Vaticana).