por Mons. João
Scognamiglio Clá Dias, EP
Comentario al Evangelio – XXIX Domingo del Tiempo Ordinario
[...] No creamos que se trata de un simple
consejo de Jesús. ¡No! Es un precepto, una obligación, nadie puede eximirse de
la oración. Y cuanto más se suba en la vida interior, mayor será el deber y la
constancia de la plegaria.Comentario al Evangelio – XXIX Domingo del Tiempo Ordinario
“Vigilen y oren” nos dice el Divino Maestro, y San Pablo insistirá: “Perseveren en la oración con espíritu vigilante y agradecido” (Col 4, 2) y
