viernes, 8 de enero de 2021

Padre Alberto Arcos Pérez, EP: 2021 un año misterioso, lleno de sorpresas y esperanzas

 

Con motivo de la celebración de la Epifanía del Señor –manifestación de Jesús o Fiesta de Reyes Magos- el Padre Alberto Arcos Pérez, EP durante la homilía de este 6 de enero, hizo oportunas reflexiones que transcribimos a continuación.

En la Solemnidad de la Epifanía del Señor se muestra la manifestación de Jesús al mundo, en este caso a los Reyes Magos, que eran reyes paganos, que le rinden homenaje y lo adoran como el Dios verdadero.

Al analizar la primera lectura de esta fiesta, veremos que hay un paralelismo con lo sucedido durante el año de 2020, año complejo con problemas de todo tipo. Y en este sentido podemos aplicar las palabras del profeta Isaías: “Las tinieblas cubren la Tierra y una densa oscuridad a las naciones”. No vamos a recordar aquí todo lo ocurrido en el año que pasó, pero tenemos entre los hechos más grandes la pandemia del Covid 19 que afectó a todo el mundo y que no cesa de contagiar, además con el aparecimiento de nuevas variantes del virus. Situación ésta que ha provocado muchas restricciones para todos nosotros.

No obstante, si continuamos con la lectura de Isaías verificamos que el profeta anuncia la luz: “Levántate y resplandece porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti.”  En aquellos tiempos de Jesús, en el mundo civilizado donde predominaban las culturas griega y romana, se puede decir que reinaban las tinieblas del paganismo y de los grandes desórdenes morales. Y por otro lado la sinagoga en Israel, estaba en franca decadencia espiritual porque hacía dos siglos que no aparecía ningún profeta y había un grave relajamiento en materia religiosa. En este contexto aparecen los tres Reyes Magos que, siguiendo una estrella llegan a una Jerusalén, a “oscuras” se podría decir, pues sus habitantes no estaban con las preocupaciones puestas en el Mesías anunciado que debería llegar.

Frente a esta situación podemos hacer un paralelismo con los días de hoy: nuestra Jerusalén actual es la Iglesia, como lo era la Jerusalén, ciudad santa de aquellos tiempos que debía influenciar positivamente al mundo antiguo, pero Jerusalén no fue fiel a esa vocación. Pudimos ver en el año que pasamos, que la Iglesia católica, nuestra Jerusalén, dejó de iluminar como debería al mundo actual.

Los Reyes Magos siguen a una estrella como lo dice Isaías “¡Levántate y resplandece porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti!”, o sea una nueva luz brillará sobre el firmamento del mundo y una Epifanía del Señor se dará en este año 2021 que comienza. En este sentido, los Heraldos del Evangelio piensan y sienten que será una gran manifestación de Dios y que grandes maravillas del Señor van a ser reveladas.

Así como pasó con los Reyes, que estaban inmersos en sus vidas comunes del día a día, que de pronto ven la estrella y reciben un mensaje que les anuncia el reciente nacimiento del Rey de los Judíos. Siguen fielmente el rumbo que les indica día y noche esa estrella hasta llegar al lugar donde estaba la Sagrada Familia conformada por el Niño Jesús, la Virgen María y San José. Estos hechos son una parábola en medio de este mundo conturbado, ya que esta estrella que surgirá, también la veremos nosotros. Esta estrella es la verdadera Iglesia que va a iluminar nuevamente a los pueblos y naciones. De modo que debemos tener fe, como la fe de los Reyes, ya que en determinado momento, camino a Belén esa estrella se les “desaparece” cuando entran a Jerusalén. Pero perseveran en su búsqueda, y al salir de Jerusalén la estrella se le hace nuevamente visible y los conduce a Belén.

Todo esto nos indica que en este año debemos tener muchísima fe porque esa estrella brillará también para cada uno de nosotros. Pero me pueden preguntar: ¿Padre cómo voy saber que se trata de esa estrella, cómo la identifico? Yo les respondo con total seguridad: será algo tan diferente que la vamos a reconocer inmediatamente; y para no verla habría que ser ciegos. Será la verdadera Iglesia que brillará grandemente, nos va a arrastrar y entusiasmar de tal modo que cambiará nuestras vidas, como cambió la vida de los Reyes.

Finalmente, pidamos a la Santísima Virgen que esta estrella de la evangelización nos guíe a lo largo de este año y que no la abandonemos. Seamos como los Reyes, con una fe inquebrantable, que vencieron todos los obstáculos para seguir a esta estrella. Aunque ésta desaparezca de nuestro horizonte, seamos fieles a ella, la que vimos en algún momento. También pidamos a los Reyes Magos –que son santos- nos aumenten la fe a lo largo de este año que iniciamos.

El Padre Alberto Arcos Pérez, EP celebra diariamente la Misa en la capilla de la casa de los Heraldos del Evangelio, localizada en Colón, Montevideo. Es transmitida a través de los canales de Youtube y Facebook.


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