Ningún juez
brasileño, ni ningún tribunal de ese país, han emitido ninguna “sentencia” o
“fallo” contra los Heraldos del Evangelio, sobre ninguna materia relativa a la
formación que esta Asociación Internacional de Fieles de Derecho Pontificio ofrece
a sus miembros, amigos, simpatizantes y colaboradores.
La medida cautelar es inocua y sin objeto, porque los Heraldos, presentes en más de 70 países, con millones de miembros empeñados en la evangelización, en colaboración con millares de parroquias y centenas de diócesis, no mantienen ningún centro de enseñanza, ni elemental, ni medio, ni superior; ni en Brasil ni en otro país.



