miércoles, 23 de junio de 2021

Heraldos del Evangelio celebraron la Jornada “Encuentro con el Sagrado Corazón de Jesús”


Respetando estrictamente las normas sanitarias, el pasado viernes 11 de junio se celebró en la iglesia del Cordón (Montevideo) la Jornada “Encuentro con el Sagrado Corazón de Jesús”, en homenaje a su solemnidad que se festejaba en ese día.

Dicha jornada que fuera iniciativa de los Heraldos del Evangelio, comenzó con la Adoración Eucarística y el rezo del Santo Rosario, para continuar con la celebración solemne de la santa Misa.

La Eucaristía fue presidida por el padre Alberto Arcos-Pérez, EP y concelebrada por el padre Víctor Hugo Rainieri, vicario parroquial del Cordón.

El padre Alberto Arcos Pérez durante la homilía reflexionó: “Este día de la Solemnidad del Sagrado Corazón, es muy importante para que sepamos ser agradecidos de todo aquello que recibimos de Dios. Por ejemplo de considerar ese gran legado que Él nos dejó: la Iglesia por él fundada, por medio de la cual recibimos dones extraordinarios como lo son los sacramentos, instrumentos estos indispensables para nuestra salvación. No obstante, a veces por nuestros desagradecimientos, vivimos como si Dios no existiese y ante la menor dificultad, nos declaramos en rebeldía. Pero debemos tener en cuenta que, a pesar de nuestras flaquezas, el Sagrado Corazón de Jesús está dispuesto a comprender y a perdonarnos. ¡No debemos desconfiar de ese Amor misericordioso que desciende de Dios!”

Para finalizar esta Jornada fueron bendecidos y entregados a los presentes, los Deténtes del Sagrado Corazón (*).

En esa tarde del “Encuentro con el Sagrado Corazón de Jesús”, los fieles que así lo desearon, fueron atendidos en confesión.

Algunos chicos que participan de las actividades juveniles con los Heraldos del Evangelio, colaboraron como monaguillos vistiendo elegantes uniformes, dándole una nota de solemnidad a la celebración eucarística.

(*) El Detente o Escudo del Sagrado Corazón de Jesús es un sencillo emblema con la imagen del Sagrado Corazón y la divisa: ¡Deténte! El Corazón de Jesús está conmigo. ¡Venga a nosotros él tu reino! Por inspiración divina, surgió como un pequeño pero poderoso Escudo que la Divina Providencia colocó a nuestra disposición a fin de protegernos contra los más diversos peligros que enfrentamos en nuestra vida cotidiana. Más información en: Breve Historia del “Deténte”.

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