"¡Cuántos vientos de doctrina hemos conocido durante estos últimos
decenios!, ¡cuántas corrientes ideológicas!, ¡cuántas modas de
pensamiento!", exclamada el Papa Emérito Benedicto XVI (18-4-2005), poco
antes de haber sido elegido Pontífice.
Estamos en presencia de un proceso incesante de descristianización. El mal entra hasta en los dominios de la vida privada, se pierden los valores humanos. Es más extenso y penetrante de lo que se pueda pensar. La misma institución de la familia atraviesa una crisis profunda que amenaza destruir el viejo edificio social de las naciones.
Estamos en presencia de un proceso incesante de descristianización. El mal entra hasta en los dominios de la vida privada, se pierden los valores humanos. Es más extenso y penetrante de lo que se pueda pensar. La misma institución de la familia atraviesa una crisis profunda que amenaza destruir el viejo edificio social de las naciones.






